Home Turismo Parque Nacional Natural Amacayacu: “Ríos de las Hamacas”

Amacayacu

El parque nacional natural Amacayacu es una de las 56 áreas protegidas del sistema de Parques Nacionales Naturales de Colombia cerca del río Amazonas, en el llamado “trapecio amazónico“. El nombre “Amacayacu” significa “Ríos de las Hamacas” en la lengua aborigen Quechua.

Su construcción es en madera, a 10 metros de altura. Cuenta los servicios básicos y están aisladas en medio de la selva, los recorridos se realizan en compañía de un intérprete ambiental y una indígena Tikuna. Cada plataforma tiene una capacidad máxima de 6 personas.

Amacayacu

Las plataformas son Matamata, a cuatro horas del centro de visitantes Yewae -que cuenta con capacidad para hospedar a 45 turistas-; Cabimas, a doce horas del centro de visitantes; Comunidades indígenas de San Martín de Amacayacú y Palmeras, donde los visitantes pueden pasar la noche; Lagos de Tarapoto, a media hora del parque por el río Amazonas, donde se pueden observar los delfines rosados y grises; y el Puente del Dosel, puente colgante de 60 metros, ubicado entre las copas de los árboles a 30 metros de altura, el cual da la oportunidad de observar la selva desde otra panorámica.

Amacayacu

Los apasionados del ecoturismo podrán recorrer el sendero del dosel, un camino movedizo soportado por los altos brazos de los árboles del parque. El recorrido tiene una duración aproximada de tres horas para grupos de máximo 6 personas.

El Parque Nacional Natural Amacayacu está ubicado en el extremo sur del departamento del Amazonas, ocupando gran parte del trapecio amazónico.

Se llega por vía aérea hasta Leticia, desde allí se toma una embarcación aguas arriba del río Amazonas, por el que luego de 60 kilómetros de recorrido conduce a la quebrada Matamata, primer límite del parque.

El turismo en Amacayacu gira en torno de la visión que tienen los Tikuna de la naturaleza. El ‘sendero de la selva’ es el circuito ecoturístico del parque, y siguiendo las rutas entre el bosque y bajo la guía de indígenas es posible ver aves y animales desde plataformas diseñadas para ello, tener jornadas de pesca en la Isla de Mocagua, ver el bosque desde el puente colgante, a treinta metros sobre el suelo en las copas de los árboles, además de talleres de artesanía con los indígenas.